martes, 15 de enero de 2013

UNA CAIDA Y UNA LEVANTADA A veces tenemos una que otra alegría una tristeza, pero eso no es para desanimarnos ni mucho menos darnos por vencidos. Les contare una parte de mi vida personal: En cierta ocasión estaba muy contento y con mi vocación estable por así decirlo y como todo hay partes de nuestra vida que son puestas a prueba como en mi caso la fe, mi vocación y mi familia , tuve una semana muy agitada estuve en una subasta donde el trato no era muy adecuado y el compañerismo no existía, en fin, tuve una mala semana en mi opinión. Llegue al seminario y las cosas se empeoraron exámenes, exposiciones , ensayos mi mente no resistía y para completar problemas económicos y de hogar , que apuro no, tenía la autoestima tan baja que pensé en retirarme ya que la vida afuera como laico es más fácil y menos complicada estuve a punto pero antes de decidirlo se lo comenté a un amigo de seminario y luego al padre guía , mi amigo se lo comento a todo el curso y uno a uno me fue hablando y me fue animando pero mi autoestima estaba baja , luego los formadores y el rector me hablaron que solo hay que ser fuerte porque Dios pone pruebas para poderlas superar con paciencia y humildad en un dado caso pensé lo siguiente: v Solo hay dos opciones, una tirar la toalla y la otra secarse y seguir adelante. v Es mejor cerrar los ojos y seguir adelante v Dios no talla vidrios solo piedras preciosas v A veces las personas lloran no porque sean débiles sino porque llevan mucho tiempo siendo fuertes



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